Cómo Controlar el Sufrimiento – «El Rato de Sufrir»

Esta técnica es una de las joyas de la nueva psicología, las Terapias Breves, y es una técnica de las llamadas «paradójicas»…»hacer lo contrario de lo que parece que habría que hacer».

Establece que, como controlar el «contenido» de nuestros pensamientos, «lo que pensamos», al principio puede ser difícil,  lo que hacemos es controlar «cuando» dejamos que aparezcan esos pensamientos que nos producen ansiedad, o depresión, o estrés…¡y esto es mucho más fácil!

Te aconsejo que también leas la técnica complementaria a esta «El Sitio de Sufrir»

Esta técnica sirve para: la ansiedad, el estrés, la depresión, las obsesiones, las fobias, los traumas, y para controlar todo tipo de pensamientos que nos provocan malestar….

Cómo ya habrás podido leer en la pestaña Adiós Ansiedad YA de esta web, la clave para controlar cualquier problema originado en la mente (y, créeme, todos los problemas de índole emocional vienen de la mente, de los pensamientos y las creencias, del subconsciente) es lo que llamamos «El Control de la Mente», y todas las escuelas psicológicas modernas se basan en ello.

El Control de la Mente es, en primera instancia, el Control de los Pensamientos.

El pensamiento positivo lleva a la felicidad, el negativo al dolor y al sufrimiento, a la depresión y a la ansiedad.

Para controlar los pensamientos podemos utilizar métodos para cambiar el «contenido» de los pensamientos, el «QUÉ», para cambiar «la forma» en la que se representan, el «CÓMO» (imágenes, sonidos, sensaciones e incluso olores y sabores) , podemos también utilizar técnicas para controlar a qué hora aparecen, el «CUÁNDO», y  también en qué sitio aparecen, el «DÓNDE».

Esta técnica que te ofrezco hoy es precisamente para controlar cuándo aparecen los pensamientos. Y decidir durante cuánto rato vamos a sentir ansiedad o depresión.

LA TÉCNICA DE LOS 30 + 5 minutos

Se trata de hacer un pacto con nuestra mente, de hacer un pacto con los pensamientos.

En vez de la lucha continua entre esos pensamientos terribles que quieren aparecer una y otra vez, como un disco rayado (cuantas veces habrás dicho «es que no me lo puedo sacar de la cabeza», estoy «obsesionado»( u obsesionada» )  y tú, que lo que quieres es que desaparezcan,  pactas que durante 30 minutos al día vas a dejar que esos pensamientos salgan sin tú hacer nada para evitarlos….les vas a dedicar 30 minutos «en exclusiva».

A cambio, los pensamientos se comprometen a dejarte en paz el resto del día.

Y….¡¡¡¡funciona!!!!!

Para establecer una similitud, esto sería como un niño (los pensamientos) que está todo el rato «¡papá, papá, quiero jugar a futbol contigo!». El padre está ocupado y el niño le agobia, le estresa.

En vez de decirle una y otra vez «¡calla ya, no ves que estoy ocupado!» (método inservible como los que sois padres sabéis), le propone un acuerdo al niño: «Hijo, ahora estoy ocupado pero  si me dejas tranquilo te prometo que a las 5 (por ejemplo) iremos a jugar media hora entera al futbol».

El niño (ya lo sé, no todos) tiende a contentarse ya que tiene la promesa de su padre de que a las 5 irán a jugar al futbol.

Ahora, ¡pobre del padre que no cumpla las dos condiciones, de que vayan a jugar a la 5 «en punto» y de que sea durante 30 minutos!…

Si el niño ve que son las 5, las 5 y cinco, las cinco y diez…y el padre no le lleva a jugar, que el padre no cumple su promesa, ¡ya no se fiará nunca más de él! … ¡y no habrá manera de que lo deje en paz jamás!

Idéntico resultado se produciría si el padre solo juega 20 o 25 minutos, el niño pensará que «su padre le ha estafado».

Si el padre le lleva a jugar antes de las 5, el niño tendrá la sensación de que «ha ganado», con lo cuál en el futuro seguirá presionando y manipulando.

Lo mismo sucede si están más de 30 minutos…el niño se dirá a si mismo que, si insiste, podrá conseguir que sean 35, 40, 45 minutos…

¡Lo mismo sucede con los pensamientos!

A los pensamientos, igual que al niño, les costará un poco acostumbrarse  a este pacto…¡están tan acostumbrados a la dinámica de «machacar» para conseguir algo que la costumbre les hará que sigan apareciendo, «insistiendo», fuera de los 30 minutos del pacto!.

Entonces se recurre al siguiente truco: Un «minipacto» extra. Consiste en darles 5 minutos extra unas pocas veces al día, no más de 6.

Pero , atención, nunca hay que darles esos 5 minutos inmediatamente, sería como «ceder a la presión».

Lo que se hace es decirles «Veo que estás muy nervioso. Ahora son las 2 y diez (por ejemplo). Si me dejas tranquilo un rato te prometo que a las 2 y veinte (por ejemplo), os dedicaré 5 minutos. Recuerda, ¡5 minutos exactos, de reloj, y a las 2 y veinte exactamente!

¡Muy rápidamente notarás mejoría!

Nota: Durante el rato que dedicamos a esos pensamientos es fundamental no luchar, no reprimirlos  y no contenerse…llorar, gritar, pegarle a una almohada o un cojín….¡darnos permiso para sentirnos fatal!¡sólo es media hora!!!!!!

Estate tranquila (o tranquilo), increíblemente verás como sucede lo contrario a lo que piensas. Por ello este tipo de ténicas se llaman «paradójicas»

3 comentarios en “Cómo Controlar el Sufrimiento – «El Rato de Sufrir»”

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